lunes, 16 de mayo de 2011

Chocolate

- ¿Me quieres?
- Sííí… - contestaba distraido mientras veía la televisión.
- ¿Seguro?
- Que sí, “pesaaaa”!
- Pero… ¿cuánto?
- Mucho…
- ¿Cómo que mucho?
Mientras ella cambiaba la expresión de su cara(se volvía seria), él, iba perdiendo la paciencia y poniéndose más nervioso si cabe.
- Muchísimo.
- ¿Muchísimo?¿Y eso cuánto es? - Con voz de medio enfado.
- Cariño, pues mucho, mucho, mucho .  - Le dijo él...
A ella no le convenció. Y sin decir nada él se levantó y salió.
- ¿A dónde vas? - le preguntó élla
- A la cocinaaaaa, voy a la cocinaaaaa! - contestó un poco alterado!!!
(En el fondo, es una situación divertida y que a todos nos ha pasado.El esquivaba las preguntas y respuestas haciendose el duro a las respuestas, y ella volvía de nuevo a las preguntas sobre el mismo tema una y otra vez.)
Al poco volvió con algo entre sus manos.
- ¿Qué es eso?
- Chocolate ¿quieres?
- Siiii!! - dijo incorporándose rápidamente!!!.
- Prueba!!!  - le dijo él.
- Que rico!!!…
- ¿Verdad?
- Si.
Él se acercó despacio mientras ella comía ese trocito de chocolate y le dijo:
- Por cierto… ¿no me preguntabas antes cuánto te quería?...
- Siiiii!!! - contestó con la boca llena.
- Más que cuánto te diré cómo…
Ella dejó su manjar de un lado y prestó toda su atención..
- ¿Cómo qué me quieres? - contestó divertida.
Se acercó un poco y susurrándole al oído le dijo:
- Te quiero como el chocolate porque alegra muchos momentos en mis días y consigues que, compartiendo tu vida conmigo, los próximos momentos sean más apetecibles.
Después la besó en los labios, compartiendo el sabor a chocolate y las palabras  que le acababa de decir.

Todos hemos tenido momentos de chocolate en nuestras vidas. Y es que no hay nada como el chocolate para endulzarnos.
Diga Lo Que Sea.-

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